En las razas de pelo duro, cortar con máquina ablanda el manto y apaga el color. El stripping retira el pelo maduro desde la raíz y permite que nazca pelo nuevo con la textura y el pigmento correctos. Es un trabajo lento que hacemos sin prisas y respetando los tiempos del perro.
¿Le duele?
No, si se hace en el momento adecuado. El pelo maduro sale solo con la técnica correcta. Trabajamos por zonas y respetando su tolerancia.
¿Cada cuánto hay que repetirlo?
Lo habitual es cada 3 o 4 meses, según cómo avance el manto. Al terminar te damos una pauta concreta.
Trabajamos siempre con cita previa para dedicar a cada perro el tiempo que necesita.