No aplicamos un patrón cerrado. Antes de empezar hablamos contigo para entender qué necesitáis: cuánto tiempo podéis dedicar al mantenimiento en casa, si hay zonas problemáticas, si el perro tolera bien determinadas maniobras. A partir de ahí definimos el trabajo.
¿Puedo pedir un corte concreto?
Sí. Trae una foto si la tienes. Te diremos con franqueza si el manto de tu perro admite ese acabado o si conviene adaptarlo.
¿Y si no sé qué corte le va bien?
Te asesoramos. Valoramos su raza, su tipo de pelo, cuánto tiempo podéis dedicarle en casa y qué tal lleva el mantenimiento.
Trabajamos siempre con cita previa para dedicar a cada perro el tiempo que necesita.