Unas uñas demasiado largas alteran la pisada y pueden acabar generando molestias articulares. El pelo entre las almohadillas hace que el perro resbale y acumula suciedad. Es un cuidado sencillo pero que marca una diferencia real en su día a día.
¿Cada cuánto?
Entre 3 y 6 semanas. Si oyes las uñas al caminar sobre suelo duro, ya van largas.
Mi perro no se deja tocar las patas.
Es muy frecuente. Vamos poco a poco, sin forzar, y si un día no puede ser, se deja para la siguiente.
Trabajamos siempre con cita previa para dedicar a cada perro el tiempo que necesita.