El deslanado es una de nuestras especialidades. En razas de doble capa, rapar el manto es un error que compromete su capacidad de aislamiento térmico y puede alterar la textura para siempre. Lo que hacemos es retirar el subpelo muerto con técnica y paciencia, lo que reduce drásticamente la caída de pelo en casa y permite que la piel respire.
¿No es más cómodo rapar en verano?
Al contrario. El manto doble aísla también del calor y protege del sol. Rapar elimina esa protección y muchas veces el pelo vuelve con otra textura, irregular.
¿Cuánto pelo va a soltar después?
Bastante menos. Retiramos el subpelo muerto en la sesión, así que la caída en casa baja de forma muy notable durante semanas.
Trabajamos siempre con cita previa para dedicar a cada perro el tiempo que necesita.